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sábado, 31 de maio de 2008

627 FIM A LA CAZA DE BALLENAS: LOS FALSOS "FINES CIENTÍFICOS"

Enviado por Fabiola el Jue, 29/05/2008 - 13:35 El Gobierno de Japón caza más de 1.200 ballenas al año a pesar de la prohibición global sobre su cacería comercial, e intentan defender su programa de caza diciendo que es "cacería científica". Pero la realidad es que la carne de ballena obtenida de la supuesta "investigación" japonesa, termina en los mercados y restaurantes de todo el mundo. Esta cacería "científica" no es nada más que una cacería comercial ilícita disfrazada y permitida por vacíos en los reglamentos de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). ¡Actúa y protesta! El International Fund for Animal Welfare (IFAW) ha lanzado una campaña para pedir el fin de la caza de ballenas y la creación de santuarios protegidos en los diferentes países involucrados. Los arpones cargados con una granada explosiva en la punta que fueron empleados hace cincuenta años, se continúan usando hoy. A menudo, el primer impacto no es suficiente para matar a la ballena. Los barcos balleneros han sido filmados jalando a las ballenas por la cola -a veces, atrapando también a sus crías- y levantándolas aún vivas por uno de sus costados, dejando su cabeza y orificio respiradero debajo del agua. La ballena incapaz de respirar, sólo puede revolcarse desesperada hasta que muere asfixiada. Quizás aún más impactante es que esta matanza sin sanción sucede en aguas protegidas alrededor de la Antártica en el Santuario del Océano del Sur, desafiando abiertamente la ley internacional. Matar ballenas bajo el disfraz de una investigación científica, cuando el propósito real es vender su carne en busca de una ganancia, es engañoso e ilegal bajo la ley internacional, y cruel y sanguinario con los animales. Más de 30.000 ballenas han sido cazadas con fines comerciales desde que la prohibición fue puesta en vigor en 1986. En los últimos 15 años, el Japón ha aumentado su captura cinco veces, matando más de 1.200 ballenas cada año y ahora su objetivo es agregar 50 jorobadas por año, de aquí al 2010.

quarta-feira, 28 de maio de 2008

626 AKSHOBYA, EL BUDA AZUL

Introducción Este texto es un capítulo tomado del libro “Meeting the Buddhas” (Conociendo los Budas) escrito por Vessantara, un miembro de la Orden Budista Occidental. El libro presenta las figuras de los Budas “arquetípicos” - es decir - Budas simbólicas sin necesariamente tener una existencia histórica. Vessantara evoca nuestra imaginación para llevarnos a concer estas figuras. El Buda Akshobya que conocemos en el texto presente es uno de cinco budas que componen el importante “Mándala de los Cinco Budas”. Por el momento sólo tenemos este capítulo traducido pero cuando tengamos más los pondremos en línea también. El libro original es publicado por Windhorse Publications. Traducido por Sonia Rodríguez Yada, México. Descargado de www.librosbudistas.com © Vessantara 1993 © Librosbudistas.com 2003 www.librosbudistas.com Akshobya No puedes recordar cuanto tiempo llevas viajando, por mucho rato sólo has estado tú, tu balsa y el mar. Es de noche, y navegas guiado por las estrellas. Por momentos, echando una mirada hacia el universo, sientes como si la Tierra fuera tu balsa, conduciendo su curso a través del firmamento hacia algún cielo por mucho tiempo buscado. Conforme avanza la noche los mares se vuelven menos turbulentos, los vientos son más favorables y puedes dormir. En tus sueños, eres un príncipe en busca de tu reino, una sacerdotisa esperando a un mensajero, hay focos de luz brillante en un escenario vacío. Por un momento eres el foco, tintineando, brillante. Eres el escenario, infinito en posibilidades. Entonces una figura de túnica blanca aparece en el resplandor del escenario. Con un lento gesto abre su capa por su pecho. Hay un universo dentro de su corazón. Cuando despiertas, la luz del amanecer está iluminando el cielo y puedes ver tierra hacia el este. Te diriges hacia ella a través de un tranquilo y suave mar hasta que eventualmente tu balsa entra a una bahía en calma. Las aguas tranquilas frente a ti reflejan el contorno de un extraordinario edificio. Es un palacio hecho de cristal, con ventanas elevadas, y altas torres incrustadas de zafiros. Está fuertemente construido y cimentado con vajras doradas. Levantando tus ojos de los reflejos del agua, miras el palacio mismo, sus puertas son dos grandes semicírculos, los cuales se encuentran en una gran luna. Ellas también son de cristal el cuál refleja el agua, tu balsa y a ti. Mirando hacia adentro, ves las cosas como son, en su desnuda simplicidad. Te ves a ti mismo en ese momento, sin juicios, sin aceptar o rechazar nada - eres sólo un reflejo más en las puertas de la luna. Después de darte su mensaje, las puertas giran abriéndose. Estás entrando al reino del Buda Akshobya (inmutable e imperturbable). Estás siendo admitido en su Tierra Pura, en donde todo es un recordatorio del Dharma y una motivación en el camino hacia la iluminación. Akshobya está sentado en el corazón de su reino, en un inmenso trono de loto azul, sostenido por cuatro enormes elefantes. El cuerpo del Buda esta hecho de una luz azul profunda, el color del cielo al anochecer en los trópicos. Tiene pelo oscuro, está vestido con túnicas ricamente decoradas y sentado en una postura de loto completo. Todo su cuerpo irradia luz. Su mano izquierda descansa totalmente relajada sobre sus piernas. Sobre su palma sostiene un Vajra dorado, hacia arriba. Su mano derecha va hacia abajo, con la palma hacia adentro. La punta de sus dedos azules apenas tocan el cojín blanco en forma de luna en el que está sentado. Hay algo que te habla en su gesto. Es un llegar a casa, golpea el fundamento de la existencia, es la respuesta a todas las preguntas. Toda su figura transmite inalterable confianza. Está tan firme que nunca nada podría alterar su postura. Sonríe y toda la tierra comprende. La cualidad especial que transmite es sabiduría. Al entender el significado de ese gesto, todos los habitantes de su Tierra Pura se convierten en sabios, y entran una etapa del camino a la Iluminación del cual no hay retorno. En su corazón hay una sílaba hecha de una luz azul tenue - hum - símbolo de la integración de lo individual y lo universal. De su corazón hace eco el mantra que personifica su sabiduría. Su sonido llega a todos los rincones de su reino, suave y mesurado como el llamado de un gran tambor: om... vajra... akshobya... hum. El sonido del hum tiene toda la certeza inalterable con la cual un elefante pisa la tierra con su pie sobre. Tiene la misma cualidad inalterable como los dedos del Buda tocando la tierra. Es una estampa, un sello de la Realidad. Tal como una acción en un momento del tiempo, una vez que el momento ha pasado, nunca podrá ser borrado o deshecho. Viendo y escuchando todo esto, tu mente se vuelve absolutamente tranquila y en calma. Cada momento es una experiencia total, la cual tu sientes completa y profundamente. No carece de nada, está completa como está. Todo es sólo un perfecto reflejo en el espejo de tu mente.

625 AKSHOBYA

AKSHOBYA Y EL CETRO DEL VAJRA Ahora que hemos entrado al mándala y hemos llegado frente a frente con Akshobya (Mikyopa en Tibetano), es tiempo de aprender un poco más sobre él. La devoción hacia él apareció temprano en la historia budista y juega un papel central en varios Sutras Mahayana. En el Sutra Akshobya Vyuha el Buda Shakyamuni describe la historia de Akshobya. Hace años en una tierra llamada Abhirati (regocijo intenso) un Buda llamado Vishalaksha encontró a un monje que quería hacer votos para ganar la iluminación por el bien de todos los seres vivientes. El Buda le advirtió que ésta sería una tarea ardua ya que para lograr su objetivo debería renunciar todos los sentimientos de enojo. En respuesta, el monje tomó una serie de grandes votos; nunca dar paso al enojo o la malicia, o premeditación o mala intención, nunca comprometerse en la más mínima acción inmoral, y muchas otras. Durante eones sostuvo sus votos de manera inalterable (akshobya en Sánscrito) y como resultado llegó a ser un Buda con ese nombre y creó la Tierra Pura o Campo de Buda (Buddhakshetra en Sánscrito). La Tierra Pura es una palabra que expresa la conciencia iluminada de un Buda. Surge a través de la infinidad de acciones meritorias que ha realizado. Es un mundo en él que existen las condiciones óptimas para progresar rápidamente en el camino a la Iluminación. Muchos seguidores del Mahayana centran su aspiración en renacer en una u otra de las grandes Tierras Puras descritas en los Sutras Mahayana. La Tierra de Akshobya se representa situada al este de nuestro mundo, a una distancia impensable, y como la tierra en la cual él realizó su primer voto, es llamada Abhirati. La descripción que he dado del reino de Akshobya en la introducción a este capítulo está diseñada para sobresaltar las cualidades con las que se le asocia, en lugar de seguir la descripción tradicional de su Tierra Pura. En el Sutra Akshobya Vyuha, Abhirati se describe como una tierra en la cual los jazmines y palmeras se mecen con el viento creando sonidos celestiales que sobrepasan toda música mundana. Es un mundo en el cuál todos viven en el regocijo del Dharma, abunda la comida y la bebida, no hay enfermedad y sus mujeres son hermosas, y “nunca sufren dolores de menstruación”. Lo más importante de todo, quien quiera que re-nazca ahí logra el estado de no-retorno - ellos alcanzan un estado de desarrollo espiritual en el cual la Budeidad está asegurada. Tal vez el sutra más conocido en el que aparece Akshobya es “la Perfección de la Sabiduría en 8,000 líneas”. Akshobya es una figura particularmente importante en los Tantras, porque al igual que todos los Budas del mándala, no está solo. Akshobya es la cabeza de una kula o “familia” de figuras espirituales. En su familia se encuentran muchas de las “deidades patrones superiores” (o Yidams como se llaman en Tibetano) del Tantra Supremo. Encontraremos algunas de estas figuras en el capítulo veintidós. Aparte de la mayoría de estos yidams, otras dos figuras, Vajrapani y Vajrasattva, son tan importantes que tienen capítulos propios (ver capítulos catorce y veinte).

624 AKSHOBYA

La familia espiritual de Akshobya es llamada la familia Vajra. El vajra (en sánscrito, dorje en Tibetano) es el simbólico diamante o trueno diamantino. En el último capítulo encontraremos una muralla de vajras circundando el mándala. Akshobya tiene un solo Vajra, como cetro diamantino, colocado recto hacia arriba en su palma izquierda. Es un emblema de soberanía que tiene Indra, el rey de los dioses en la tradición Indú. Sin embargo, es mucho más que sólo un signo monacal. El acertijo estudiantil “¿Qué pasa cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible?” tiene una respuesta en el Budismo Tántrico. Simplemente funde los dos juntos para formar un vajra. El vajra tiene todas las cualidades inmutables de un diamante – tan fuerte que nada puede cortarlo ni hacer una impresión en él. Al mismo tiempo es una fuerza irresistible. Es un pariente oriental del trueno empuñado por Zeus y Atenea en la mitología Griega, y del martillo de Thor, el dios de las tormentas en la mitología Nórdica. Es el trueno que puede destrozar cualquier cosa que se cruce en su camino. Para el Budismo, es la realidad trascendental la que tiene estas inmutables e irresistibles cualidades. Todo lo mundano es mutable y cambiante. Por lo que el vajra se convierte en el símbolo de la realidad y de la sabiduría intuitiva que la conoce. El vajra se presta a sí mismo para nombrar al Budismo Tántrico - el Vajrayana. Esta es la clase de Budismo que tiene el punto de vista de la Realidad Ultima como punto de partida. En casi todos los rituales tántricos el lama sostiene un Vajra en su mano derecha. Muchas de las ofrendas en los rituales tántricos también tienen un prefijo con la palabra “vajra”. Por lo que uno ofrece “Vajra flores” y etc. Todo esto es un recordatorio para ver todo en términos de su naturaleza vacía. El vajra estilizado utilizado en los rituales tántricos tiene cuatro partes principales. En su centro hay una forma de huevo, representando la unidad primordial de todas las cosas antes de que “caigan” en el dualismo. Emergiendo a cada lado de la forma de huevo hay flores de loto. Con ellas nace el mundo de los opuestos, incluyendo los opuestos de samsara y nirvana, ignorancia e iluminación. De cada una de las protuberancias sale la cabeza de un animal extraño, un makara. Esta es una especie de cocodrilo, cuya naturaleza anfibia indica el encuentro con las alturas de la conciencia y con las profundidades de lo inconsciente. Entonces cada cabo del vajra se ramifica en una serie de puntas. Normalmente hay cuatro en cada lado, las cuales finalmente se reúnen en el tope del vajra. Corriendo verticalmente a través de todo el vajra hay otro cabo. Por tanto, si uno mira el final del vajra, lo que uno ve es un arreglo en forma de mándala, normalmente con cuatro rayos alrededor de un punto central. Se entiende que una punta del vajra representa las cualidades negativas que nos encadenan a samsara, la otra las cualidades espirituales que nos liberan. El gran logro del Tantra es que su perspectiva es lo suficientemente amplia para unir a las dos. Por lo que el mismo eje corre a través de las dos mándalas. Para el Tantra incluso fuerzas negativas tales como odio o envidia se ven simplemente como la obra pura de la Realidad. Y más allá de eso, sugiere que hay correlaciones entre las cualidades negativas y las de la Iluminación. Re-dirigidas, las energías que están sujetas a la avaricia, orgullo y otros estados no hábiles pueden ser usadas para alimentar nuestra persecución de la Iluminación. Para darle la mayor fuerza posible a este punto, el Tantra asoció cada aspecto de lo mundano con una cualidad espiritual. Por ejemplo, viendo la tabla de correlaciones verás que Akshobya está asociado no sólo con sabiduría sino también con el amanecer, el agua, y la forma e incluso con el odio, ritos de destrucción y los infiernos. El Tantra nunca aprobaría el odio dirigido hacia cualquier ser viviente. No obstante, el odio puede ser redirigido y usado para aumentar nuestro desarrollo. Cuando tenemos una experiencia de esta naturaleza, con frecuencia hay una especie de claridad, de fría precisión en la forma en la cuál vemos los errores en las cosas. Es un estado totalmente carente de sentimentalidad o vaguedad. Sólo tenemos que ver cuál es el verdadero enemigo. Una vez que odiamos el sufrimiento y la ignorancia, y estamos determinados a destruirlos, esa energía nos conduce a la Tierra Pura de Akshobya en lugar de llevarnos a los infiernos de la violencia y la desesperación. Examinar las diferentes correlaciones con cada uno de los cinco Budas, haría este libro muy largo. He señalado algunas de ellas al describir sus reinos, otras puedes verlas y reflexionar sobre ellas en la tabla de correspondencias. Es suficiente que veamos la idea: que para el Tantra todo es un recordatorio, incluso una expresión de la Realidad. El amanecer, el color azul, incluso un vaso con agua, todos pueden traernos a Akshobya a la mente. Cuando ves todo de esta forma, el mundo ordinario de las apariencias empieza a convertirse en la Tierra Pura. TOCAR LA TIERRA Ahora que hemos aprendido un poco sobre Akshobya y el Vajra, es el momento de contestar una pregunta. ¿Cómo apareció Akshobya? ¿Cómo es que surgió la tradición de meditar en él? Todas estas figuras de Budas y Bodhisattvas son contactadas a través de la meditación profunda. Al retraerte del mundo de los sentidos, aspectos más profundos de la mente tienen la oportunidad de llegar a ser conscientes. Todo el mándala es una expresión de la Iluminación a través de símbolos. Más específicamente, la tradición de Akshobya tiene dos posibles fuentes dentro de la experiencia meditativa. Estos son el meditar en el Buda histórico y la meditación en la vacuidad. Veremos cada una de ellas a continuación. Ambas nos conducirán profundamente dentro del pensamiento Budista.

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¿Cómo surgió el Buda Akshobya de la meditación sobre el Buda histórico? Como veremos, cada uno de los cinco Budas del mándala personifica cualidades que posee Shakyamuni. Es de esperar ya que la esencia de la Iluminación es la misma en todos los tiempos y lugares, todos los Budas tendrán las mismas cualidades espirituales, aunque tal vez las expresen de formas diferentes. En el caso de Akshobya hay una fuerte conexión entre una de sus cualidades y un incidente particular en la vida de Shakyamuni, conocido como el incidente “Llamar a la Diosa Tierra para que sea Testigo”. Este no es un incidente histórico literal; aparece en la leyenda Budista. Eso no quiere decir que no sea “verdad”, sino que intenta transmitir otro nivel de verdad, más interior. Este incidente pasó en el momento en que el Buda estaba a punto de alcanzar la Iluminación. Dentro de la mente del futuro Buda un drama de proporciones cósmicas se estaba desarrollando. Es el drama psíquico que la leyenda intenta transmitir. La leyenda describe a Siddhartha sentado bajo su árbol, luchando para lograr la Iluminación a través de la profunda meditación. Su tremendo esfuerzo pronto llamó la atención de Mara. Mara es la personificación en Budismo de todo lo mundano, todo ya sea dentro o fuera de nosotros mismos, lo cual nos ata a la rueda de la existencia condicionada. Su nombre literalmente quiere decir muerte. Lo que menos quería Mara era que alguien escapara de su reino logrando la Iluminación, por lo que lanzó un gran ataque sobre la figura que meditaba. Mandó ejércitos poderosos contra el Buda, enviándole un diluvio de piedras y armas. Continuó meditando tranquilamente y todas las rocas, lanzas, y flechas, tan pronto tocaban el aura de pacífica concentración formada alrededor de él, sólo se convertían en flores que llovían hacia sus pies. Habiendo fallado para hacerle cambiar por la fuerza, Mara envió a sus hijas para que trataran de seducirlo. Pero el Buda ni siquiera las miró. Simplemente continuó su búsqueda interior hacia la libertad. Después de que estos crudos ataques habían fallado, Mara intentó con un truco. Se dirigió al Buda y le dijo “Estás sentado en el asiento en el cual todos los Budas pasados han alcanzado la Iluminación. ¿Con qué derecho te sientas tú en ese lugar?” La leyenda dice que todos los Budas logran la Iluminación en el mismo sitio, el vajrasana (el asiento del diamante), el cuál es el primer punto en solidificarse fuera del torbellino en el comienzo de la evolución universal, y será el último punto en disolverse y desaparecer al final. En términos de nuestra discusión actual, es como si Mara hubiera dicho “Te has sentado en el mismo centro del mándala. ¿Quién eres tú para atreverte a sentar ahí?” El vajrasana es, probablemente, una pequeña analogía al Asiento Peligroso en la leyenda de Arturo – sólo alguien de absoluta pureza puede reclamarlo como propio sin caer en desventura.

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El Buda contestó “he practicado generosidad, disciplina ética, y otras prácticas espirituales durante eones, por tanto he ganado el derecho de sentarme aquí”. Pero Mara fingió no estar satisfecho. Le dijo al Buda “¿Tú puedes decir eso, pero quién es tu testigo?” Si los esfuerzos de los ejércitos de Mara y sus hijas representan las últimas olas de odio y avaricia obrando consigo mismo en la mente del Buda, entonces este incidente sugiere una última y sutil duda propia. Tal vez el Buda mismo apenas podía creer lo que estaba a punto de alcanzar. ¿Por qué él, de entre todos los hombres y las mujeres? Su respuesta a Mara fue enfática. El no dijo nada. Silenciosamente, con la punta de los dedos de su mano derecha, simplemente tocó la tierra. En respuesta, del suelo frente a él emergió la Diosa Tierra. Ella dijo: “Yo seré su testigo. Lo he visto purificarse a sí mismo durante eones a través de prácticas espirituales”. Esta fue la respuesta del Buda. Con ella, pudo finalmente liberarse de los esfuerzos de Mara para disuadirlo, y continuó su meditación sin obstáculos, al final logró la suprema y perfecta Iluminación. Fue probablemente a través de la meditación en este incidente de la vida del Buda histórico que budistas yogins y yoginis hicieron contacto con el Buda Akshobya. Contemplando las cualidades que mostró, viéndolas en su mayor eficacia, llegaron a Akshobya. Hay mucho más que tan sólo el hecho de que Akshobya hace el mismo mudra, el mismo gesto expresando una cualidad de Iluminación que hizo Shakyamuni cuando fue retado por Mara. La interconexión y la interrelación de pensamiento y símbolo dentro del mándala, son muy complejos. Vale la pena examinar este incidente y desenvolver los hilos más, para obtener una idea de lo que está involucrado. Al explorar este ejemplo, lograremos una mayor percepción del significado multidimensional del mándala como un todo. Hemos visto que el Tantra trata de subsumir o incluir toda la existencia condicionada bajo un aspecto u otro del mándala. Incluyendo en ésta están los diferentes niveles posibles de la conciencia del ser humano. Estos aspectos, niveles o formas diferentes de funcionar de la conciencia son conocidos como las vijnanas. Jnana es una palabra en Sánscrito que significa conocimiento o sabiduría. El prefijo “vi” denota separación. Por tanto, vijnana es una conciencia - una forma de conocimiento - la cual ha caído en la dualidad, que tiene experiencia de sí misma como un sujeto separado de un “mundo objetivo” el cual percibe. En el sistema Yogachara del pensamiento Budista, normalmente se enumeran ocho vijnanas (como en el último capítulo en donde las vimos asociadas con ocho comentarios del mándala). En el Tantra cada uno de estos era atribuido a uno de los cinco Budas. En este sistema, Akshobya está asociado con la “alaya vijnana relativa”. Esta “alaya relativa” tiene una función muy importante, la cual está relacionada con un problema en la filosofía Budista. Central a todos los aspectos del Budismo está la idea de que acciones tienen consecuencias. Acciones hábiles basadas en estados mentales como amor, sabiduría, o tranquilidad tienen como resultado futuras experiencias placenteras. Acciones no hábiles basadas en avaricia, odio o ignorancia, conducen al sufrimiento. Esta es la ley budista del karma .

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Sin embargo los pensadores Budistas se enfrentan con un problema. ¿Cómo es que una causa, tal como una volición hábil basada en generosidad en el presente, puede traernos un efecto placentero en el futuro? ¿Qué es lo que une a las dos a través del tiempo? Explorando la mente en meditación los Yogacharins concluyeron que todas nuestras acciones y estados mentales dejan una huella a un nivel profundo en la mente. Estas huellas son como semillas (en Sánscrito bija) que un día llegan a dar fruto cuando las condiciones son correctas. Así que ninguno de nuestros pensamientos o acciones jamás se pierden; son preservados en un profundo nivel de la conciencia conocido como “alaya relativa”. La palabra alaya, ya hemos visto significa almacén; incluso puede denotar un granero. Ahora estamos en la postura para ver una conexión más profunda entre el incidente de Shakyamuni llamando a la Diosa Tierra y el Buda Akshobya. Cuando le contestó a Mara tocando la tierra, Shakyamuni está señalando el hecho de que él está listo para lograr la Iluminación porque las semillas de todas las acciones positivas que ha realizado durante eones en el camino espiritual ahora van a fructificar. Llama como su testigo a la Diosa Tierra, quien surge de las profundidades de su conciencia. La tierra fielmente preserva todas las marcas de todo lo que ha pasado sobre ella. Pasando por sus estratos puedes reconstruir su historia. Cada acción ha tenido su efecto. La tierra es un testigo mudo de las vidas y las luchas de todos los seres humanos. Lleva las cicatrices de su construcción y destrucción. Alberga el polvo cuando el día ha terminado. La Diosa Tierra es un símbolo de la “alaya vijnana”. Todo esto se vuelve más claro si leemos el propio relato del Buda en el Canon Pali sobre lo que le pasó mientras estaba sentado bajo el árbol bodhi. Primero, dice, entró en concentración meditativa. Esto corresponde a sobreponerse a las fuerzas de Mara. En dhyana, como se le llama a la concentración meditativa, vas más allá de las crudas fuerzas de atracción y repulsión dentro de un estado de profunda calma. Después de esto, como vimos en el primer capítulo, fluyendo en su mente, llegaron recuerdos de vidas previas. Recordó interminables nacimientos con detalles de la forma como había vivido y como había muerto en cada uno de ellos y tomado luego un nuevo renacer en algún otro sitio. Esta descripción psicológica es, seguramente, lo que la leyenda del Buda llamando a la Diosa Tierra para ser testigo, está expresando en el lenguaje más rico del mito. Ahora podemos ver más claramente cómo el simbolismo de Akshobya está estrechamente conectado con este aspecto histórico en la experiencia de la Iluminación del Buda. Al llegar tan lejos, empiezo a preguntarme sobre el simbolismo de los animales den Akshobya. ¿Es realmente una coincidencia que las “bestias reales” del reino del este sean elefantes, quienes se dice que “nunca olvidan”? Aunque tal vez eso sólo sea un chiste de la naturaleza, lo que sí es cierto es que aún tenemos que dar un paso más para descubrir el significado del mudra Tocando la Tierra.

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LA SABIDURÍA COMO UN ESPEJO Para hacer esto, necesitamos considerar el simbolismo de los elementos en relación con Akshobya. Con esta cualidad inmutable e inamovible, sentado en su trono de elefante, tocando la tierra, entonces podrías asumir con confianza que su elemento es la tierra. No obstante, es el agua. Después de que has estado contemplando el mándala de los cinco Budas por un tiempo, esto no te sorprendería. Como sugerí en el primer capítulo, el mándala posee una unidad orgánica que va más profundo que lo racional. Tratar de que embonen todas las conexiones en un esquema lógico es como tratar de meter a un gran elefante en una caja un poco más pequeña que él. Siempre hay una alguna parte que no entra bien. Sin embargo, hay una explicación racional para la asociación de Akshobya con el agua. Esto nos conduce a la cualidad más importante de los cinco Budas. Cada uno de ellos personifica una “Sabiduría” (en Sánscrito jnana) - una forma Iluminada de ver. Este es su primer mensaje. Al meditar en ellos, lo que en realidad estamos tratando de hacer es darnos cuenta de la Sabiduría que es su esencia natural. La Sabiduría especial que encontramos en el este, a través de meditar en Akshobya, es la Sabiduría Como un Espejo. Con esta sabiduría vemos todo tal cual es, imparcialmente, sin estar afectado. Sostén una rosa o una daga sangrienta frente a un espejo. El espejo reflejará ambos tal cual son, no hará juicios entre los dos rojos, queriendo mantener el primero y escapar del segundo. La realidad es sólo nuestra experiencia sin ideas añadidas. La mente refleja todo perfectamente, pero no está manchada por ello. Así como las aguas quietas de una bahía pueden reflejar perfectamente una balsa o un palacio, sin sentir ninguna necesidad de escoger a uno por encima del otro. Es esta capacidad del agua de actuar como un espejo lo que la hace particularmente apropiada para Akshobya.

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Vimos, al considerar el vajra, que Akshobya abarca ambos mundos, samsara y nirvana, los cuales, después de todo, son el mismo mundo visto con diferentes grados de claridad. Por tanto él está asociado con la alaya vijnana relativa en estados puros e impuros. Antes de lograr la iluminación uno se aferra a "objetos externos", reaccionando a veces positivamente, y a veces negativamente. Todo el tiempo, por tanto, ponemos semillas frescas dentro de la alaya vijnana relativa. Creamos karma nuevo para hacer que la rueda del nacimiento y la muerte gire hacia el futuro. Hasta lograr la Iluminación la alaya relativa es el nivel mas profundo de la mente, del cual podemos llegar a ser directamente conscientes (incluso eso requiere una gran concentración en meditación). Sin embargo, cuando penetramos en la Realidad misma, contactamos la alaya absoluta, “la conciencia inmaculada”, más allá del espacio y del tiempo. Más allá de condiciones, la cual no conoce el sufrimiento. El contacto con la Realidad tiene un efecto muy profundo en la mente, y precipita una total reorganización dentro de ella. Hasta ahora, sutil o fuertemente hemos estado bajo la influencia de la conciencia de nuestros sentidos, atrapados en la lucha por sobrevivir en el mundo. Ahora todo cambia, y ocurre lo que en el Yogachara es llamado el paravitti - el “giro en el asiento más profundo de la conciencia”. De ahora en adelante nuestro centro psíquico de gravedad es la alaya absoluta. El contacto con la alaya absoluta nos cura de la ilusión de que vivimos en un mundo de dualidad, apartados del mundo externo. Con el paravitti percibimos que todo es producto de la “mente única”. (Esto es de acuerdo al punto de vista de la escuela Yogachara, la cual también fue conocida como Chittamata o “sólo mente”). El darnos cuenta de que la dualidad es un sueño afecta la alaya vijnana relativa. Cambia de ser una vi-jnana (operando desde la ilusión de sujeto-objeto) y se convierte sólo en jnana –una sabiduría no-dual. Específicamente se transforma en la “Sabiduría Como Un Espejo” de Akshobya. Una persona iluminada continúa actuando pero él o ella ya no crea karma. El karma surge de la acción de un sujeto sobre un objeto. Viéndolo crudamente, tú empujas al universo y tarde o temprano el universo te empuja de regreso, pero cuando conceptos como “tú” y “el mundo” han desaparecido, sólo queda una perfecta danza, sin entidades separadas rozándose una con la otra, no hay fricción. Ninguno de los reflejos en el espejo se adhiere a él, ninguno es repelido por él. El espejo nunca reactúa, no reacciona, siempre se queda imperturbable, inmutable. Alcanzar este nivel de práctica en el cuál no se produce Karma nuevo, serenamente permitiendo al drama de la vida y la muerte jugar su papel por última vez, has entrado a la tierra pura de Akshobya.

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MEDITACIÓN EN LA VACIEDAD Por ultimo, necesitamos ver brevemente otro posible significado al encuentro con Akshobya. Este es a través de la meditación en shunyata. Como hemos visto, este término, central al Budismo Mahayana y al Budismo Vajrayana, significa vacuidad. La esencia natural de todo es shunyata. Cuando leemos algunos viejos libros sobre el Budismo Mahayana en los cuales el término es explicado pobremente, algunas personas tienen la impresión de que esta “vacuidad” es una especie de nada. Dan la idea de que el Budismo es nihilista, y que shunyata es un tipo de agujero negro al centro de su filosofía, extrayendo la vida y el color a todo. Nada podría estar más lejos de la verdad. Shunyata, esencialmente, es la negación de la idea de que alguna vez podamos capturar nuestra experiencia en palabras y conceptos. Fuertemente pegamos etiquetas a efímeras experiencias. Yo me llamo “Vessantara” a través de lo grueso y lo delgado, a pesar de todas las variaciones en mis estados físicos y emocionales, todas las altas y bajas de mi conciencia. Me acostumbro tanto a ser Vessantara que llego a pretender que representa una realidad fija, la cual se queda permanentemente atrás del flujo de mi experiencia. El Budismo niega la existencia de alguna entidad fija sin cambios, que permanece atrás de la experiencia. Todo es shunyata, exenta de una naturaleza fija. Como vimos en el tercer capítulo, lejos de ser negativo, este aspecto de la realidad hace posible un desarrollo infinito. La comprensión de shunyata pone todo en la perspectiva adecuada. Vemos que las cosas a las que tememos y de las que deseamos son todas pasajeras e insustanciales, como reflejos en un espejo. Entonces podemos dejarlas ir y venir, sin preocuparnos. La transición al mundo de shunyata llega cuando empezamos a creer en nuestra experiencia directa más que en nuestros conceptos acerca del mundo. Nuestros conceptos están fijos y rígidos. Muy a menudo tratamos de distorsionar o negar nuestra experiencia, para que quepa en la Cama de Procusto de nuestras ideas sobre el mundo. A través de ello nos sujetamos a nosotros mismos, y nos causamos interminables frustraciones. Por tanto, cuando meditamos en shunyata, podemos llegar a la experiencia con Akshobya. Aunque cada uno de los cinco Jinas (Budas) está asociado con un aspecto de sabiduría, Akshobya es particularmente quien representa la sabiduría en general. Por lo que meditar en shunyata es entrar al mándala por la puerta de cristal del este. Ahí vemos la figura de azul profundo del Buda inmutable, sosteniendo el cetro diamantino de la realidad el cuál hace pedazos todas nuestras ideas y conceptos sobre ella. Al mismo tiempo que la punta de los dedos de su mano derecha tocan la tierra, la tierra de experiencia directa, la cual es la única cosa en la que cualquiera de nosotros puede finalmente apoyarse. Descargado de www.librosbudistas.com © Vessantara 1993 © Librosbudistas.com 2003 Este material puede ser reproducido para uso personal. Sólo puede ser distribuido en forma gratuita. El libro original en inglés es publicado por www.windhorsepublications.com

domingo, 6 de abril de 2008

513 EL SAMAYA

Extractos de una entrevista con S. E. Dugu Chogyal Rimpoché The Dragon, primavera-verano del 2002 Los tres samayas raíz Para los practicantes del vajrayana, todo el universo, incluidos los cinco skandas, se transforma en el mandala de las cinco familias de la sabiduría búdica. Por tanto, el problema de romper el samaya se produce cuando alguien pierde esta práctica y se adhiere al concepto normal de «yo y los demás» o de «esto y aquello». En el vajrayana se observan tres samayas principales o raíz: a. todas las formas como deidades b. todos los sonidos como mantras c. todas las mentes como el dharmadatu Cuando nuestra mente está realmente desarrollada hasta ese punto, no hay posibilidad de cometer errores. Todo error o samaya roto es el resultado de apartarse de estos tres samayas raíz.

512 EL SAMAYA

El samaya y el gurú Como he dicho antes, el samaya está conectado con el gurú. El gurú es la clave en la práctica del vajrayana y, por tanto, debemos consultar con él antes de hacer conexiones importantes. El Buda dijo: «En la práctica budista, hay que comprobarlo todo». En el vajrayana, las cuatro iniciaciones son muy importantes; para recibirlas, debéis tener un gurú a quien debéis elegir por vosotros mismos. No podéis fiaros de vuestros amigos, que a lo mejor dicen: «Ha venido un gurú muy agradable, ven y toma la iniciación con él.» La gente la toma muy fácilmente, muy simplemente, sin comprobar siquiera quién es el gurú. Luego puede que tengan quebraderos de cabeza y se arrepientan, y oigan rumores y habladurías; todas estas cosas negativas ocurren porque no se preocuparon de comprobarlo antes. Después no se puede culpar a nadie más que a uno mismo. Los diferentes gurús tienen diferentes cualidades y niveles: los mejores, buenos, medianos y muy pequeños. O a veces reciben el nombre de gurú, pero no tienen ninguna preparación. Algunos son incluso falsos, otros no. Esta situación viene produciéndose a lo largo de toda la historia y no es nada nuevo que ocurra sólo ahora. Podéis verlo en varios textos y biografías de grandes maestros y descubrir que muchos gurús reprendían a monjes y practicantes por su descuido a la hora de elegir al gurú. Por tanto, lo más importante es que hay que comprobar que los maestros o gurús sean auténticos. Muchas veces la gente empieza a seguir a un gurú con un montón de fantasías y un montón de información y conceptos erróneos. La mayor parte del tiempo, las fantasías vienen con el apego. Debido a la ausencia de una motivación pura, se producen el apego y algunas formas de fantasías, por un lado, y el apego y otras formas de fantasías por otro, con lo que dos errores se juntan para crear un desastre. Este es el resultado problemático. Otro problema es que muchas personas no saben realmente el significado de gurú raíz. Oyen rumores, leen unas cuantas páginas y se confunden con información errónea. Por ejemplo, algunas personas oyen que los discípulos tienen que considerar que el gurú es un buda, así que piensan: «Debo creer que mi gurú es un buda». Y se fuerzan a creer ciegamente que este hombre a quien consideran su gurú es el auténtico buda. Ni en las enseñanzas del Buda ni en las del vajrayana se dice esto. Es un malentendido de principio a fin. El Buda enseñó muy claramente en sus enseñanzas sobre el vajrayana, nunca dijo que aparecería un buda entre el Buda Sakiamuni y el Buda Maitreya. Lo que en realidad se enseña en el vajrayana es que el maestro, que nos enseña el verdadero significado de las enseñanzas del Buda y hace que hagamos realidad las enseñanzas, es más bondadoso que el Buda porque no tenemos el buen karma de haber conocido a alguno de los budas del pasado en persona. Pero a este respecto, la gente comete errores y tiene malentendidos. Patrul Rimpoché, el autor de Las palabras de mi perfecto maestro, dio una explicación muy clara y sencilla. Dijo: «El gurú raíz es respetado y apreciado como el Buda, no porque sea el Buda, sino porque su bondad, que es beneficiosa para uno, es mayor aún que la del Buda.» Es como si hubiera una familia pobre que os sostiene para que podáis sobrevivir y manteneros con vida, y otra familia que es inmensamente rica pero no os da ni un céntimo. Así que, de estas dos familias, ¿cuál es más bondadosa? Por supuesto que es más bondadosa la familia pobre, que os alimenta y os apoya, pues lo que realmente necesitáis es sobrevivir y estar vivos, no sólo conocer a unas personas ricas que no os dan ninguna ayuda ni beneficios. Lo que decimos es que el Buda es grande: sin el Buda Sakiamuni no habría modo de tener ninguna de las enseñanzas. Sin embargo, sin maestros que enseñen, no tendríamos un ejemplo, orientación e inspiración vivos. Si no vemos la prueba real de un maestro vivo que demuestra las enseñanzas del Buda no podemos confiar plenamente ni tener fe en que podemos alcanzar la realización en una sola vida. La realización de la que hablamos aquí no es la budeidad totalmente despierta. En las enseñanzas siempre hablamos de drangdon (verdad relativa) y nyedon (verdad absoluta). La verdad relativa es una orientación, es decir, da cierta idea del camino, guía la mente de las personas para que puedan dedicarse al punto principal que lleva a la comprensión, que da esperanza o inspiración. La verdad absoluta es el despertar absoluto o budeidad totalmente despierta. A veces ambas se mezclan, lo que trae confusión.

511 EL SAMAYA

Otros tipos de samaya Hay cientos de miles de samayas, como los tres samayas, los cinco samayas, los catorce samayas y los veintiocho samayas. Todo depende de si se toma la iniciación del kriya tantra, el charia tantra, el yoga tantra o el anutara yoga tantra, como el ati yoga de la práctica del dzogchen. Hay muchísimos, y en realidad depende del nivel en el que alguien se está desarrollando. Para condensarlos todos, hay tres samayas raíz, como ya he dicho. Si se guardan estos tres samayas, no hay posibilidad de romper ningún otro samaya. Estos tres no son sólo samayas, sino también una práctica vajrayana, como los dos lados de una moneda, que son inseparables. Por tanto, si alguien practica el vajrayana de forma adecuada y correcta, no puede romper ningún samaya. Si uno cumple estos tres samayas raíz, puede practicar el vajrayana de la manera adecuada. El samaya se encuentra en las cuatro iniciaciones: con la iniciación de la vasija viene el samaya de la vasija; con la iniciación secreta viene el samaya secreto, con la iniciación de la sabiduría viene el samaya de la sabiduría, y luego, con la iniciación de la recitación viene el samaya de la recitación.

510 EL SAMAYA

Las transgresiones del samaya en el vajrayana Hay catorce formas de romper el samaya. Algunas de las más importantes son faltar el respeto a las enseñanzas del Buda, pelearse con hermanos o hermanas vajra y abandonar mentalmente a los seres, que tiene relación con los votos de bodisatva del mahayana; esto significa: «No voy a ayudar a esa persona». Ni siquiera cuando alguien daña enormemente a su gurú o destruye totalmente el budismo, el Buda nunca dio el más mínimo permiso para generar odio; por el contrario, ayudó a esa persona con diferentes métodos. Por tanto, si decís: «Esta persona es mala, no la voy a ayudar», o si tenéis el más mínimo pensamiento en este sentido, esto es romper el samaya.

509 EL SAMAYA

Las catorce transgresiones del samaya

  1. Dañar física o verbalmente al maestro vajra o albergar opiniones erróneas sobre él.
  2. Oponerse a las enseñanzas del Buda e ir en contra de las instrucciones del gurú.
  3. Desarrollar fuertes emociones negativas y aflictivas hacia otros seres, especialmente la comunidad de hermanos y hermanas vajra.
  4. Abandonar la actitud y la práctica de la bondad amorosa hacia todos los seres.
  5. Extraviarse en el aferramiento al gozo sexual y abandonar la bodichita.
  6. Insultar a otras tradiciones, linajes o religiones con la motivación de obtener más respeto para uno mismo.
  7. Revelar secretos tántricos a quienes no están maduros espiritualmente, haciendo así que se malinterpreten las enseñanzas.
  8. Dañar el precioso cuerpo humano propio o el de otros.
  9. Tener dudas sobre la verdad absoluta.
  10. Abstenerse de realizar una actividad enérgica cuando sea necesario para vencer influencias destructivas derivadas de energías negativas, como no estar dispuesto a salvar o a ayudar a los seres aunque se tenga capacidad para hacerlo.
  11. Tener dudas sobre el significado de la talidad.
  12. Molestar a otros seres por estar pendiente de sí mismo.
  13. Abstenerse de llevar a cabo cierta conducta cuando sea adecuada, como no estar dispuesto a aceptar las prácticas necesarias y adecuadas (por ejemplo, consumir el alcohol y la carne que se ofrecen en una práctica de ganachakra) cuando sea necesario.
  14. Insultar a las mujeres o considerarlas inferiores.

508 EL SAMAYA

Corregir o reparar los errores y las transgresiones En el vajrayana hay muchas formas de reparar los errores y las transgresiones de los votos. Pero, en general, para un bikshu o monje que tiene la ordenación completa, una vez que rompe los cuatro votos principales, no hay modo de repararlos. En la mayoría de las escuelas, aún puede repararlos. Muchas veces, cuando un bikshu deja los hábitos y luego los vuelve a tomar, la gente se ríe y piensa que está loco. Algunas escuelas lo permiten y otras no.

507 EL SAMAYA

Los cuatro preceptos fundamentales del monje

  1. No reprender cuando se es reprendido
  2. No enfadarse cuando se es provocado
  3. No revelar las faltas de otro cuando se revelan las propias
  4. No devolver el golpe cuando se es golpeado

506 EL SAMAYA

Las enseñanzas del Buda se dividen en dieciocho escuelas: Este fue su deseo deliberado. El Buda no quiso un gran grupo budista dominante. Por el contrario, el Buda formuló el deseo deliberado de que sus discípulos y seguidores se dividieran en dieciocho escuelas totalmente diferentes. Esto lo dijo el Buda Kashiapa, que le dijo a su discípulo, el rey Kri Kri, cuando éste le contó un sueño en el que dieciocho hombres dividían una pieza de tela blanca en dieciocho trozos: «Este es el deseo deliberado del Buda Sakiamuni que vendrá. No quiere una escuela gigantesca que lo controle todo, pues esto dará lugar a una gran corrupción. Esto enfrentará a las dieciocho escuelas entre sí, aunque cada una de ellas sigue el camino al despertar.» De hecho, una de estas escuelas es exactamente igual que el hinduismo, y acepta el concepto de atma (que significa divinidad, alma o gran yo, en sánscrito). En el mahayana, una vez que se rompen los votos del bodisatva, se pueden reparar tomándolos de nuevo. En el vajrayana hay muchos métodos diferentes de purificación, dependiendo del tipo de samaya que se haya roto. Para los diferentes tipos de samaya, los métodos de repararlo dependen de la gravedad, del periodo (en seis meses, tres años, etc.) y de si es con el gurú, la sanga u otros. Esta es una de las razones por las que los practicantes del vajrayana deben desarrollar una apertura sincera hacia todos los demás, sin discriminación por motivos de género, religión, casta, etc. Hay que desarraigar de verdad la actitud de discriminación y condescendencia hacia los demás. En realidad en las enseñanzas se mencionan muchos métodos sobre purificación, corregir y reparar el samaya o voto que se ha roto. En el vajrayana, con independencia de que sea un laico, un bikshu, un hombre o una mujer, los principios son los mismos, la única diferencia es el nivel del tantra. Por ejemplo, el kriya y el charia tienen votos inferiores. Si se toma la iniciación del kriya, se dice que si rompe esto o aquello, tiene que hacer esto o aquello. Si se toma la iniciación del charia y rompes esto o aquello, hace esto o aquello. Con independencia de si la ruptura del samaya es intencional o accidental, la mejor forma de purificar es recitar el mantra de cien sílabas de Vajrasatva veintiuna o ciento ocho veces al día. En las enseñanzas se dice que la práctica de Vajrasatva purifica cualquier transgresión, velo o samaya roto en el nivel común. © International Drukpa Publications (cc) de la traducción Berna Wang (Panillo, 2007)

domingo, 23 de dezembro de 2007

368 INDIGENISMO

Indigenismo

En primer lugar, la que estima el paso de. España como algo advenedizo y extraño que se yuxtapone a la población autóctona y que es preciso sacudir y expulsar con objeto de que aquellas espléndidas civilizaciones vernáculas recobren su vigor y su grandeza primitivos. La América española es una creación artificial, lo que cuenta es Indoamérica, e indigenismo se llama la doctrina redentora que es necesario predicar frente a la opresión de la conquista. Se utilizan los tópicos conocidos, se montan leyendas con hecatombes de indios pacíficos e inocentes y de tal modo se exagera la nota de brutalidad de los españoles, que Clemente Orozco, uno de los mas grandes pintores mejicanos, no ha podido por menos, criticando el indigenismo, que escribir estas paginas humorísticas: "La Conquista no debió haber sido como fue. En lugar de capitanes crueles y ambiciosos, España debió mandar una delegación numerosa de etnólogos, antropólogos, arqueólogos, ingenieros civiles, cirujanos, dentistas, veterinarios, médicos, maestros rurales, agrónomos, enfermeras de la Cruz Roja, filósofos, filólogos, biólogos, críticos de arte, pintores murales y eruditos en Historia. A1 llegar a Veracruz, desembarcar de las carabelas carros alegóricos enflorados y en uno de ellos Hernán Cortes y sus capitanes, llevando sendas canastillas de azucenas y gran cantidad de flores, confetis y serpentinas para el camino de Tlaxcala. Y después de rendir pleito homenaje al poderoso Moctezuma, establecer laboratorios de bacteriología, neurología, rayos X, luz ultravioleta, un departamento de asistencia pública, universidades, kindergartens, bibliotecas y bancos refaccionarios... Poner a Alvarado, a Ordaz, a Sandoval y demás varones fuertes de gendarmes, a cuidar las ruinas... Aprender ellos mismos los 782 idiomas diferentes que se hablaban. Respetar la religión indígena... Impulsar los sacrificios humanos, con departamento de engorde y maquinaria moderna para refrigerar y enlatar y sugerirle, muy respetuosamente, al gran Moctezuma que estableciera la democracia en el pueblo, pero conservando los privilegios de la aristocracia." Pero es que la construcción ideológica de Indoamérica es radicalmente falsa en su base y deletérea edemas, si de la misma se deducen sus naturales consecuencias. Es falsa en su base porque, sin perjuicio de los abusos inherentes a toda empresa humana, la medula del quehacer español en América no fue otra que la expansión del Evangelio. La Conquista no fue encomendada a empresas comerciales, provistas de concesiones y privilegios, que asegurasen, en todo caso, rentas ajustadas a la Corona, ni fue tampoco el resultado de una huida de grupos disidentes que buscaban cobijo a su preciosa libertad. La empresa española fue una empresa del pueblo y del Estado, fieles, absolutamente fieles, a la convicción ortodoxa que pliega y subordina los intereses temporales al mas alto servicio de Dios y de las almas. Por esto -y vuelvo a repetir que sin ocultar la existencia de pecados y pecadores-, cuando Alonso de Ojeda desembarca en las Antillas en 1509, no les dice a los indios que los descubridores pertenecen a una raza superior y distinta, sino que, animándoles, les enseña que "Dios Nuestro Señor, que es único y eterno, creo el cielo y la tierra y un hombre y una mujer de los cuales vosotros y yo, y todos los hombres que han sido y serán en el mundo, descendemos". "Nuestros amigos los indios", repetirán los Reyes de España, y para ellos, para que fueran respetados y amados como iguales, se dicta ese monumento de las Leyes. de Indias, que ahí está para gloria de los hispanos y vergüenza de los fariseos que han querido ocultar sus lacras vergonzantes lanzando manotadas de cieno sobre la estampa limpia de la verdad. Pero la construcción ideológica de Indoamérica no solo es falsa en su base, sino que es absurda en sus resultados, sobre todo si entre ellos se aspira a buscar estímulos y resortes a la unidad de nuestros pueblos. En primer lugar, países como Argentina, Uruguay y Costa Rica, donde apenas si existen vestigios de la población autóctona, quedarían automáticamente separados del movimiento;. Por otro lado, habría que detener el mestizaje, que los auténticos indigenistas han de considerar como producto híbrido, como una yerba malsana que es necesario expulsar o destruir con tanto o con mas ahínco que aquellos cuyo color y contextura siguen representando la conquista. Finalmente, conseguidas las metas deseadas y repuesta la situación en el punto de partida, en el instante mismo en que las culturas aborígenes quedaron paralizadas, nos encontraríamos con el espectáculo desesperante de miles de tribus, ligadas tan solo por el vinculo lugareño, separadas por abismos de incomprensión y de idioma, sin conciencia histórica nacional, entregadas a practicas y costumbres primitivas y, en muchos casos, despóticas y sanguinarias. La construcción ideológica de Indoamérica es inadmisible. Si hay algo en el indigenismo que merece beligerancia y que ha de recogerse con cariño y con amor es aquello que tiene de inquietud por mejorar el nivel de vida de los indios, en demasiadas ocasiones bajo, desolador e infrahumano; lo que tiene de afán por ir agregando a la cultura a las tribus en estado salvaje; lo que tiene de ambición por ofrecerles la posibilidad de ser, como ha escrito Lain, lo que fue en su época y con respecto a los hombres de su raza, el Inca Garcilaso. Pero esto no es otra cosa que Cristianismo a secas, continuación de esa sinfonía inacabada que hemos llamado la Hispanidad. La que prolongan, ensanchan y continúan los misioneros en las auras avanzadas de los infieles; la que hace de lo español, como escribe el chileno Jaime Eyzaguirre, no un elemento más en el conglomerado étnico, sino el factor decisivo y aglutinante, con fuerza y genio capaz de atarlos a todos, de armonizar las lenguas dispares de Méjico y hacer de Chile, no ya el nombre de un valle, sino la denominación de una vasta y plena unidad territorial. Si alguna vez hubo desprecio hacia los indios, no fue realmente durante la Colonia, sino en los años inmediatos y subsiguientes a la emancipación. Jamás fueron escuchados de labios peninsulares sentencias tan auras como esta de Sarmiento: "Los araucanos son indios asquerosos a quienes habríamos hecho colgar y mandaríamos colgar ahora"; y jamas, durante la época colonial, se produjo la situación de Guatemala en 1870, cuando el Presidente Barrios anuló e incluso ordenó destruir los títulos de propiedad otorgados a los indios quiché por la Corona de España, aboliendo una situación legal avalada por siglos de existencia y deshaciendo, con daño del país, un orden económico que había traído la paz y la ventura a los indígenas. Lo que hay de auténtico y de valioso en el indigenismo es patrimonio de la Hispanidad, en cuanto que la Hispanidad tiene un núcleo medular cristiano. Ramiro de Maeztu, al enfrentarse con el problema "nativista", como se llama en Brasil la doctrina que mantiene la postura indoamericana, ha escrito de modo admirable: "Cuando el azteca culto compare un día la gran promesa que significa la catedral de Méjico, con la miseria, la ignorancia y las supersticiones de muchos de sus hermanos, es muy posible que se le ocurra renegar de la promesa y declararse enemigo de la Iglesia católica. Pero también es muy posible que vislumbre que la obra de la Hispanidad no está sino iniciada, que consiste precisamente en sacar a los indios y a todos los pueblos de la miseria y de la crueldad, de la ignorancia y de las supersticiones. Y acaso entonces se le entre por el alma un relámpago de luz que le haga ver que su destino personal consiste en continuar la obra en la medida de sus fuerzas. A1 reflejo de esa chispa de luz, habrá surgido un caballero de la Hispanidad, que también podrá ser un duque castellano, o un estudiante de Salamanca, o un cura de nuestras aldeas, o un hacendado brasileño, un estanciero argentino, un negro de Cuba, un indio de Méjico o Perú, un tagalo de Luzón o un mestizo de cualquier país de América, así como una monja o una mujer intrépida, porque si un ideal produce caballeros, también han de nacerle damas que le sirvan.". *

Texto de Blas Piñar, In: Mistica y Politica de Hispanidad

www.hispanidad.tripod.com

domingo, 26 de agosto de 2007

104 OVNI ALERTA

Minha aluna, Mestre em Reikiterapia, que mora em Lima, há cerca de 1 semana me mandou um email:
"Te contare que la tierra aun tiembla, pero en Lima mismo no hubo mucho que lamentar, mi casa ya resistio 3 terremotos...el problema fue al sur a unos 140 Kilometros...la cosa esta fea, no hay agua, luz y estan demorando en reponer, felizmente la solidaridad se esta dando...Muchos muertos y cualquier cantidad de heridos Pero el motivo de mi carta es decirte que se sigue hablando de fenomenos inexplicables, pues en pleno terremoto aparecieron luces extrañas en el horizonte, luces que al dia siguiente nadie habla...nadie explica, los pocos que preguntamos no tenemos respuesta y mas bien por la crisis que se esta viviendo no se puede hablar de estas cosas paranormales cuando hay gente muy herida y sufriendo....".
É sabido na Ufologia que muitas vezes se vêem avistamentos de ovnis e luzes como essas próximo a Lima, antes de catástrofes naturais como o terremoto ocorrido no Peru. Muitos acreditam que eles aparecem como forma de alerta, especialmente quando a aparição se dá como luzes, pode ser um indício forte de que algum fenômeno natural venha ameaçar a vida humana.